Barakaldoko Aralar


Jon Abril, Aintzane Ezenarro
2009/06/05, 8:26 pm
Archivado en: Iritzia

El derecho a la paz no entiende de fechas.

Jon Abril ARALARren koordinatzaileordeak eta Aintzane Ezenarro legebiltzarkideak Deia egunkarian argitaratutako honako iritzi artikulu hau sinatzen dute. Aralarkideak bakea lortzeko beharra eta bideari buruz mintzatzen dira bertan.

AINTZANE

Últimamente se están volviendo a oír sones de paz o de posibilidades de acercamiento a ella, como si se tratase de una vuelta más de un ciclo que se repite; como si algunos creyeran que la sociedad necesita de ciertas dosis de esperanza cada cierto tiempo, sin entender que lo que realmente necesitamos es la realidad de la paz, no la especulación sobre ella. Y por ello, pese a tratarse de buenos augurios, generan cada vez más hastío y más incredulidad. Sin embargo, constatamos que hay políticos que no resisten la tentación de especular con las ansias de paz de este país y lanzar de vez en cuando una nueva cita en el calendario, como si la paz fuera un derecho que se puede adquirir a plazos o a través de créditos puente.

No vamos a entrar en las razones que pueden llevar a este tipo de actuaciones políticas, pero nos parece denunciable esta dinámica de lanzar la piedra y esconder la mano, de decir sólo una parte y guardar el resto. Esta forma de hacer política, como si estuviésemos jugando al escondite, y sobre todo en materia de paz, tendría que desterrarse de una vez para siempre de la dialéctica política de nuestro país.

Con esto no queremos dar a entender, ni mucho menos, que los procesos de paz no requieran de discreción, obviamente. Pero si el proceso está en un momento de discreción que lo esté. Lo que no es serio, ni propio de procesos de paz con visos de salir adelante, es que algunos de los supuestos actores principales se dediquen a lanzar plazos y fechas no se sabe muy bien para qué.

Independientemente de la actitud poco responsable de algunos políticos, en ARALAR seguimos creyendo que la política puede y debe contribuir al logro de la paz, también en nuestro país. El hecho de que se hayan vivido varios fracasos no nos puede hacer desistir, sino que debemos aprender de los errores para seguir avanzando.

Desde nuestro punto de vista, todas y todos deberíamos tener al menos algunos principios bien claros en lo referente al logro de la paz.

1.- Separar paz y política. ETA debe anunciar un alto el fuego unilateral y negociar lo referente a los presos, víctimas y desarme con el Estado, dejando el diálogo político en manos de los representantes políticos. Un principio que en otros tiempos parecía que estaba claro para todas y todos pero que hoy parece que algunos no comparten, o al menos, intentan difuminar la frontera entre el diálogo ETA-Estado y el diálogo político.

2.- La separación de paz y política no quiere decir que no se pueda hacer nada desde la política para acercarnos a la paz. La política puede y debe ayudar al logro de la paz, sobre todo para tejer nuevos acuerdos y una nueva realidad social que posibilite una paz duradera. Y en ese camino cada uno de nosotros sabemos perfectamente qué es lo que podemos hacer, qué es lo que está en nuestras manos para acercarnos a la paz, sin estar esperando a lo que los demás hagan o exigiendo permanentemente a los demás que se muevan.

3.- Como sociedad tenemos que reconocer y reparar todos los sufrimientos que han generado las violencias de motivación política en nuestro país. Garantizar el derecho a la verdad, justicia, y reparación a todas ellas. Y también el reconocimiento institucional. Tenemos que profundizar en el camino abierto durante la pasada legislatura y desarrollar mucho más la empatía para poder mostrar nuestra solidaridad a todas las personas a las que se les han vulnerado sus derechos fundamentales.

4.- Por último, la paz requiere también el restablecimiento de todos los derechos humanos y democráticos; es decir, la superación de todas las conculcaciones de todos los derechos: humanos, civiles y políticos.

No hace tanto que el PSE-EE también compartía, al menos en parte, estos principios; aunque ahora llama la atención que ni en el acuerdo de bases firmado con el PP, ni en el discurso de investidura de Patxi López haya una sola mención a la contribución de la política a la paz, a la necesidad del diálogo. Desde su responsabilidad de liderazgo, el PSE-EE debería trasladar con claridad a esta sociedad cuál es su hoja de ruta para alcanzar la paz. Debería tener claro que ampliar la mirada sobre el sufrimiento aceleraría la paz duradera. Ése fue el camino que iniciamos durante la legislatura pasada, y que ARALAR seguirá impulsando con firmeza, aunque algunos quieran mirar hacia otro lado e incluso retroceder en ese camino. Trabajaremos para que todas las víctimas tengan el mismo reconocimiento por parte de las instituciones, también con iniciativas de ley. Y nos empeñaremos también en que, más allá de augurios indeterminados, nadie trate de borrar la necesidad del diálogo de la agenda política.


Aún no hay comentarios por mucho
Deja un comentario



Deja un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>